ALMA GRANDE
Poeta que considera el portal su segunda casa
Envuelta en mágica luz de alborada
con destellos de sol en tu mirada,
con luces de arco iris conjugadas
en tu encantadora y bella sonrisa,
llegaste a mí en el momento
que más te necesitaba.
Fue oración persistente escuchada,
o tal vez, el sino de nuestra vida
o quizás historia ya concebida
en otro tiempo de lugar ignorado.
Contemplarte cuan preciosa eres
con esa particular sencillez
que enmarca la lindura de tu alma
como aurea angelical humanizada
electrizaste todo mi ser,
pues tenía ante mí a una linda mujer.
Mujer en otro tiempo muñeca soñada,
musa de enamorado impaciente
hecha realidad como esperado presente.
De manera conjunta nuestras miradas
recorrieron topográficamente la orografía,
praderas y valles de la anatomía,
primero fue gusto y deseo encendido
como tea del mismo Prometeo,
que poco a poco fue creciendo
como un ígneo pasional añejo contenido.
Ambos dimos rienda suelta a la flamígera
emoción que por dentro nos consumía,
así en tu íntimo geiser mujer de alborada
este romántico y pasional mortal
decidido a gozar y eternizar ese momento,
procedí inmolar el deseo en lo más
hondo y caliente de esa manifestación
volcánica pasional de magma ardiente,
y en seguida fundimos como metal precioso
nuestra pasión y sentimiento en génesis
y bautizamos así, el amor en candente lava
con tu nombre de Delicia mujer amada.
con destellos de sol en tu mirada,
con luces de arco iris conjugadas
en tu encantadora y bella sonrisa,
llegaste a mí en el momento
que más te necesitaba.
Fue oración persistente escuchada,
o tal vez, el sino de nuestra vida
o quizás historia ya concebida
en otro tiempo de lugar ignorado.
Contemplarte cuan preciosa eres
con esa particular sencillez
que enmarca la lindura de tu alma
como aurea angelical humanizada
electrizaste todo mi ser,
pues tenía ante mí a una linda mujer.
Mujer en otro tiempo muñeca soñada,
musa de enamorado impaciente
hecha realidad como esperado presente.
De manera conjunta nuestras miradas
recorrieron topográficamente la orografía,
praderas y valles de la anatomía,
primero fue gusto y deseo encendido
como tea del mismo Prometeo,
que poco a poco fue creciendo
como un ígneo pasional añejo contenido.
Ambos dimos rienda suelta a la flamígera
emoción que por dentro nos consumía,
así en tu íntimo geiser mujer de alborada
este romántico y pasional mortal
decidido a gozar y eternizar ese momento,
procedí inmolar el deseo en lo más
hondo y caliente de esa manifestación
volcánica pasional de magma ardiente,
y en seguida fundimos como metal precioso
nuestra pasión y sentimiento en génesis
y bautizamos así, el amor en candente lava
con tu nombre de Delicia mujer amada.
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