Jeronimovillan
Poeta recién llegado
Gritad vigoroso por tus andanzas mundanas;
advertidle al viento que susurras en clave,
y que tu aliento puede derribar mil torres.
Gritad en las praderas a la muerte de los alfiles;
y no supongáis pradera alguna en que muerte
vana sea el destino de un gitano bravío.
¡Susurrad dije! que basta en el oprobio
del bravío; su sangrienta espada de dolores,
colmada por la sangre de su hermano;
hermano de dolores, roja sangre carmesí:
tu tan roja, tu tan roja,
y los asesinos tan cobardes, tan cobardes.
¡Bebed su sangre, ilustres caballeros!,
bebed la sangre del bravío, del asesino
pérfido y desdeñoso.
Que su roja sangre carmesí te embriague
las venas; y que tus venas sea el remanente
de bravío indolente a quien su pueblo mancho.
advertidle al viento que susurras en clave,
y que tu aliento puede derribar mil torres.
Gritad en las praderas a la muerte de los alfiles;
y no supongáis pradera alguna en que muerte
vana sea el destino de un gitano bravío.
¡Susurrad dije! que basta en el oprobio
del bravío; su sangrienta espada de dolores,
colmada por la sangre de su hermano;
hermano de dolores, roja sangre carmesí:
tu tan roja, tu tan roja,
y los asesinos tan cobardes, tan cobardes.
¡Bebed su sangre, ilustres caballeros!,
bebed la sangre del bravío, del asesino
pérfido y desdeñoso.
Que su roja sangre carmesí te embriague
las venas; y que tus venas sea el remanente
de bravío indolente a quien su pueblo mancho.
Jerónimo Villa
Versos Trasnochados
Versos Trasnochados