Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
A sorbos de tu sed prendió el latido,
el dulce manantial que surte y canta,
el agua que me sana y me atraganta
alzándose en fontana y sarpullido.
Te busco –porque así lo he decidido-
en todo lo que amando me agiganta…
Allí donde el Misterio se levanta
tú forjas con tu Luz mejor sentido.
Me pierdo si tu senda se oscurece
oculta por las dudas de mi senda…
y en esta necedad que me entontece.
A sorbos de tu sed riego mi hacienda
por verte florecer donde florece
mi vida a ti entregada como ofrenda.
el dulce manantial que surte y canta,
el agua que me sana y me atraganta
alzándose en fontana y sarpullido.
Te busco –porque así lo he decidido-
en todo lo que amando me agiganta…
Allí donde el Misterio se levanta
tú forjas con tu Luz mejor sentido.
Me pierdo si tu senda se oscurece
oculta por las dudas de mi senda…
y en esta necedad que me entontece.
A sorbos de tu sed riego mi hacienda
por verte florecer donde florece
mi vida a ti entregada como ofrenda.
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