Nommo
Poeta veterano en el portal
Se agotan mis temas de conversación.
Ya, terminó la sanación.
Habrá gente a quien mis palabras han calmado.
A otros, verdaderamente, mis versos no les han entusiasmado.
Me vuelvo a donde quiero estar, que es en silencio, en plan ermitaño.
Más vale maña que fuerza. Pero me estoy cansando de tanta pericia,
y saber estar. Estaré bien junto a Morticia, de la Familia Addams.
Oros, bastos, copas y espadas. ¿ Por qué temer ? Hay que apostar.
Alaska y Dinarama. Olvido Gara y Mario Vaquerizo.
Rizando el rizo. Rozando la lujuria. Ya, sin furia.
No he cobrado un céntimo...
Probablemente, porque todos somos generosos.
Compartimos nuestra riqueza, y Sabiduría.
Y el plano físico de existencia, es Amor frío.
Relativo, no absoluto. Si obras son amores, y no buenas razones,
una catapulta que lanza un gran pedrusco,
contra la almena de una fortaleza mora, lo sería.
Como también, el señor de los Ejércitos, que tanto consuelo diera al rey David.
Incluso el David de Miguel Ángel, o la capilla Sixtina.
Por no hablar de la adaptación a las condiciones austeras del desierto, del pueblo beduino.
Ya, terminó la sanación.
Habrá gente a quien mis palabras han calmado.
A otros, verdaderamente, mis versos no les han entusiasmado.
Me vuelvo a donde quiero estar, que es en silencio, en plan ermitaño.
Más vale maña que fuerza. Pero me estoy cansando de tanta pericia,
y saber estar. Estaré bien junto a Morticia, de la Familia Addams.
Oros, bastos, copas y espadas. ¿ Por qué temer ? Hay que apostar.
Alaska y Dinarama. Olvido Gara y Mario Vaquerizo.
Rizando el rizo. Rozando la lujuria. Ya, sin furia.
No he cobrado un céntimo...
Probablemente, porque todos somos generosos.
Compartimos nuestra riqueza, y Sabiduría.
Y el plano físico de existencia, es Amor frío.
Relativo, no absoluto. Si obras son amores, y no buenas razones,
una catapulta que lanza un gran pedrusco,
contra la almena de una fortaleza mora, lo sería.
Como también, el señor de los Ejércitos, que tanto consuelo diera al rey David.
Incluso el David de Miguel Ángel, o la capilla Sixtina.
Por no hablar de la adaptación a las condiciones austeras del desierto, del pueblo beduino.
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