horizonte
Poeta asiduo al portal
Bello fue viajar al cielo de tu mirar,
donde con celestial luz iluminaste mi alma.
De mis mañanas el sol naciente,
el dorado del sol y la aurora dócil.
Me iluminaste de tiernos y mágicos colores,
y matizaste el fruto de mi amor.
Tu eres el calor que se derrama en mis días,
y el ardiente sol que a mi ser, hace brillar.
Tu despliegas del azul del cielo su majestuosidad,
y de su infinito mi esperanza.
Mi alma lleva tu esencia,
eres mi noche apasionada,
mi corazón se abrazo a tu ternura,
y a mi espíritu llenaste de amor y alegría.
Derramaste en mí, tu suave viento,
en el, tu delicado soplo baño mi alma,
sanando heridas sangrantes.
Cubriste mi desnudes de tu inmenso velo,
y en tu profundo valle, toque la cumbre.
Me arrullaste en tus brazos eternos,
del universo me diste mi hogar inmortal,
y a este anhelo de amar,
la flor del alma.
Viviré agradecida por tan bella ilusión.