Rolando de los Rios
Poeta recién llegado
Pájaros por todos lados. Y la tarde.
Tal vez es oro que desciende entre
colinas de yerba sobre estas riveras.
Música rústica de campanas. Y viento.
Atraviesa el manto que ha tejido
este cielo de manos limpias y diáfanas.
Protegida por brazos de espuma de mar,
aquí apareces con los espejos,
viejos amigos de esta alfombra de bosques,
llorando por las campanas que hoy hicimos latir,
por esta riqueza que dejamos sangrar. Y yo digo:
¿Por qué vienes a mí, hoy, tan bella?
Pájaros por todos lados. Y la tarde.
Tal vez es oro que desciende entre
colinas de trigo entre estas riveras.
Tal vez es oro que desciende entre
colinas de yerba sobre estas riveras.
Música rústica de campanas. Y viento.
Atraviesa el manto que ha tejido
este cielo de manos limpias y diáfanas.
Protegida por brazos de espuma de mar,
aquí apareces con los espejos,
viejos amigos de esta alfombra de bosques,
llorando por las campanas que hoy hicimos latir,
por esta riqueza que dejamos sangrar. Y yo digo:
¿Por qué vienes a mí, hoy, tan bella?
Pájaros por todos lados. Y la tarde.
Tal vez es oro que desciende entre
colinas de trigo entre estas riveras.
Última edición: