azur
Poeta recién llegado
En medio de una naturaleza muerta
veo una extravagante puerta
que a tiempo me mira,
que con melancolía suspira,
Mi corazón se enciende
pero no desciende,
aparecen paredes de dudas que encierran mi pensamiento
y en un suspiro obsequio mi último aliento.
Bordeando la nada, cayendo al vacio,
elevo mi mano hacia la nueva luz que me llama
y con el ardor de una flama
toco la puerta de una dama.
Se devela una belleza que irradia como un zafiro
y con fuerte pasión te miro,
y un dulce roció dice,
algo que yo nunca hice.
En el momento que el ave dulcemente garlaba
yo apasionadamente tu belleza admiraba,
y atraves de mis ojos viajaba un amor
que florecía como una flor
En jardines que una vez fueron grises,
que una vez estuvieron tristes
pero hoy solo brillan ante un alba
que baña de luz, su esplendida alma.
veo una extravagante puerta
que a tiempo me mira,
que con melancolía suspira,
Mi corazón se enciende
pero no desciende,
aparecen paredes de dudas que encierran mi pensamiento
y en un suspiro obsequio mi último aliento.
Bordeando la nada, cayendo al vacio,
elevo mi mano hacia la nueva luz que me llama
y con el ardor de una flama
toco la puerta de una dama.
Se devela una belleza que irradia como un zafiro
y con fuerte pasión te miro,
y un dulce roció dice,
algo que yo nunca hice.
En el momento que el ave dulcemente garlaba
yo apasionadamente tu belleza admiraba,
y atraves de mis ojos viajaba un amor
que florecía como una flor
En jardines que una vez fueron grises,
que una vez estuvieron tristes
pero hoy solo brillan ante un alba
que baña de luz, su esplendida alma.
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