Nommo
Poeta veterano en el portal
¿ Por qué iban a quererme ?
Si pueden menospreciarme...
¡ Que alguien los detenga, en el nombre de la ley !
¿ La ley del más fuerte ? En cuyo caso, he de hacer ejercicio físico, más a menudo.
Y ponerme musculoso.
De todas maneras, prefiero tocar madera.
Porque la suerte está echada. Alea jacta est.
Un trébol de cuatro hojas, y la levanto.
Pesa cien kilogramos. ¡ Y listo !
Listo y elegante. Me esfuerzo, voluntariamente. Son mis latidos.
Con muchas agallas, denuedo y coraje.
Cien kilogramos de masa.
Peso.
Horrible. Pero el estilo sigue vivo.
Con mi cruz a cuestas, y yo... ¿ Martirizándome ? No es para tanto, compinches.
Andemos, cuatreros.
¡ Vamos, forajidos !
Escribamos esa leyenda de la ciudad sin nombre.
¡ Viva la minería ! El Whiskey y los cigarrillos. Y las furcias, en los club de alterne.
¡ Viva la América profunda ! En América del Norte.
Si pueden menospreciarme...
¡ Que alguien los detenga, en el nombre de la ley !
¿ La ley del más fuerte ? En cuyo caso, he de hacer ejercicio físico, más a menudo.
Y ponerme musculoso.
De todas maneras, prefiero tocar madera.
Porque la suerte está echada. Alea jacta est.
Un trébol de cuatro hojas, y la levanto.
Pesa cien kilogramos. ¡ Y listo !
Listo y elegante. Me esfuerzo, voluntariamente. Son mis latidos.
Con muchas agallas, denuedo y coraje.
Cien kilogramos de masa.
Peso.
Horrible. Pero el estilo sigue vivo.
Con mi cruz a cuestas, y yo... ¿ Martirizándome ? No es para tanto, compinches.
Andemos, cuatreros.
¡ Vamos, forajidos !
Escribamos esa leyenda de la ciudad sin nombre.
¡ Viva la minería ! El Whiskey y los cigarrillos. Y las furcias, en los club de alterne.
¡ Viva la América profunda ! En América del Norte.
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