Yacosta
Poeta recién llegado
Bendita culpa
No podía quererte, debía ser como el viento,
eleva al cielo las hojas secas
que su algarabía encuentra cuando pasa
y las deja caer sin dolor, sin pena.
Mas me deje llevar por esa brisa loca
trasformada en tormenta
justo delante de mis ojos, como una burla
que mis oídos descubren demasiado tarde.
Soy culpable de este mal que ahoga
no importa si ofrezco el fuego
descubro un beso en tu espacio vacío
la angustia extiende sus manos y me abraza.
¡Aquel descuido hizo que te amara tanto!
no hay remedio, ahora duele el recuerdo
de amores en silencio y caricias prestadas
porque no soy tuya y no me perteneces.
No podía quererte, debía ser como el viento,
eleva al cielo las hojas secas
que su algarabía encuentra cuando pasa
y las deja caer sin dolor, sin pena.
Mas me deje llevar por esa brisa loca
trasformada en tormenta
justo delante de mis ojos, como una burla
que mis oídos descubren demasiado tarde.
Soy culpable de este mal que ahoga
no importa si ofrezco el fuego
descubro un beso en tu espacio vacío
la angustia extiende sus manos y me abraza.
¡Aquel descuido hizo que te amara tanto!
no hay remedio, ahora duele el recuerdo
de amores en silencio y caricias prestadas
porque no soy tuya y no me perteneces.