Vital
Poeta veterano en el portal
Bajo hasta los mismísimos abismos del silencio,
para comprobar un sonido que oigo en mis adentros,
de inquebrantable y armónico eco,
que jamás duerme en el lecho del olvido…
¡Su voz!
Chisporrotea el agua en alegre canto vespertino,
canta y me cuenta la cantarina fuente,
saciando la sed de amor derramado en el camino.
¡Su voz!
Para internarme en un bosque de fríos rostros,
donde en ninguno acontezca parpadeo conocido ,
más es tanto el amor convertido en murmullo,
que tan solo intuyo un canto de perfil repetido.
¡Su voz!
¡Oh! Gracioso árbol que te cimbreas en el horizonte!
virtuosa arizónica contorneo tu figura con la mirada,
¿Acaso tú eres ella, que tan majestuosa viste de gala?
¿O es locura que en mi cabeza se enseñorea descalza?
¡Su alma!
Porque enloquecer de amor sea tan grato sentimiento,
no es por eso que la veo y siento bajo el mismo cielo,
cual luminosa estrella encendiéndome el sentimiento,
desde la infinita distancia y cercanía de un: ¡TE QUIERO!
para comprobar un sonido que oigo en mis adentros,
de inquebrantable y armónico eco,
que jamás duerme en el lecho del olvido…
¡Su voz!
Chisporrotea el agua en alegre canto vespertino,
canta y me cuenta la cantarina fuente,
saciando la sed de amor derramado en el camino.
¡Su voz!
Para internarme en un bosque de fríos rostros,
donde en ninguno acontezca parpadeo conocido ,
más es tanto el amor convertido en murmullo,
que tan solo intuyo un canto de perfil repetido.
¡Su voz!
¡Oh! Gracioso árbol que te cimbreas en el horizonte!
virtuosa arizónica contorneo tu figura con la mirada,
¿Acaso tú eres ella, que tan majestuosa viste de gala?
¿O es locura que en mi cabeza se enseñorea descalza?
¡Su alma!
Porque enloquecer de amor sea tan grato sentimiento,
no es por eso que la veo y siento bajo el mismo cielo,
cual luminosa estrella encendiéndome el sentimiento,
desde la infinita distancia y cercanía de un: ¡TE QUIERO!
Última edición: