El Cielo de Octubre
Poeta asiduo al portal
Me llamo Fran. Aunque no se por qué. Siempre me gustaron los lados. Estar alejado del punto de mira, merodear por las aristas. Quiero estar apartado, lejos, de lado. Ser a la vez las dos caras de una moneda. Me gustan las esquinas, y las paredes. Son límites, fronteras, lados. No me importa si es el lado de la ventana o el del pasillo con tal de que sea un lado. El perímetro. Nunca el radio.
Mientras sigo pensando, me bajan del coche por el lado izquierdo, lo cual no me importa porque es un lado. Soy dirigido por una mujer que llama a un timbre de un edificio blanco. No me sonaba de nada ese lugar. Me abre una mujer joven y me muestra su lado más dulce. Yo se lo agradecí.
-"Hola Fran"
-"¿Cómo sabe usted mi nombre?" le respondí
-"Lo pone en tu bata blanca. Estás en un centro de ayuda"
Nunca me gustaron los centros.
A mí siempre me gustaron los lados.
Mientras sigo pensando, me bajan del coche por el lado izquierdo, lo cual no me importa porque es un lado. Soy dirigido por una mujer que llama a un timbre de un edificio blanco. No me sonaba de nada ese lugar. Me abre una mujer joven y me muestra su lado más dulce. Yo se lo agradecí.
-"Hola Fran"
-"¿Cómo sabe usted mi nombre?" le respondí
-"Lo pone en tu bata blanca. Estás en un centro de ayuda"
Nunca me gustaron los centros.
A mí siempre me gustaron los lados.
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