Ahora que en tus labios arde Troya
y mi lengua es un témpano de hielo
al sublimar el acto troca en joya
cada beso arrancado sin recelo.
En un inmenso mar serían boya.
Besos así pudieran ser modelo
que estén para ganar un premio Goya
o simplemente tumben por el suelo
las ansias reprimidas de cruzar,
torcer y recorrer la carne viva
con su savia cambiando de lugar.
A la vista de todos o furtiva
mi demencia te quiere demostrar
el tamaño de su hambre primitiva.
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