sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Beso ciego
no se a quien se lo doy
pero lo siento
no se donde la vi
pero pertenezco
a su sentimiento
es cuando se reflejó la voz
que me hizo llegar a su camino
su amor estaba en el valle
de mis lágrimas
floreciendo en su amapola
llegue a su corazón
subí despacio su escalera
de textos
en el vuelo de las esferas
de los sueños
en el rincón del arte
de ser el amor
de su suerte
de tener a los besos más desahogados
pero era todo un beso ciego
no sabía hasta donde podía alcanzarte
pero estabas en mi memoria
sin haberte visto antes
solo te escribía bajo la lluvia
y pude gritar a los sueños
que estaba metido en tu cuerpo
y glorifique mis labios
en un pañuelo
que me dejabas en mis deseos
llorando como el mar
llora a sus olas
cuando estas caen por sus corrientes
solo pude decir
que los rincones
se hacen claros
y a la vez desnudos en mi alma
solo pude tocar a la fina esperanza
de alcanzarte en tus alas
y despegar en tus risueñas frases,
solo pude oírte en el atardecer
en la escritura de la mente
desde una voz que se esmeró
por llegar al corazón
hasta decirme que los besos eran ciegos
como el oír desde un adiós
hasta un perdón
pero yo me sitúo
y alcanzo la suerte
que se detiene en las lágrimas
hasta dibujar la cara de una luz
de una corriente que me llega
a mi pecho
y cuando me dispongo a besar
algo me impide ver
pero no sonreír
ese algo
era haber traspasado la muerte
para estar a tu lado.
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