Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
BESO LAZARILLO
Te doy un beso ciego por todo lo que no hemos compartido.
Soy ese kamikaze que explota en tus labios, un pirata que viola la ley de tu saliva.
Pero tú y yo sabemos que te amo.
Me harta ya no dolerme tu eucaristía.
Con un jugoso fruto paladeo mis párpados,
que se cierran de gusto y de placer y placidez en tu espectro de luces.
No tengo prisa en irme ni en quedarme.
En tus besos te beso como si fuera un beso lo que no hemos hablado en siglos.
Y tu lengua es el idioma de una bandada de murciélagos y un cardumen de sirenas, música, porque la oscuridad de tu boca nace de tus pestañas, otrora estalactitas, ahora cuerpos sin sombra.
Es la delicadeza, la imagen de una lágrima sin ojo y sin mejillas ni arreboles.
Es la deflagración, el triunfo de la mecha sobre tu ausencia,
porque tú eres el fuego que no quema ni de lejos ni de cerca,
y yo tu estatua de cera,
y la estrella sin brazos en el fondo del mar.
Hoy tu mar sabe a poco,
todo cuanto he buceado en mí sabe a poco,
si no veo el espejo de tu aliento.
Te doy un beso ciego por todo lo que no hemos compartido.
Soy ese kamikaze que explota en tus labios, un pirata que viola la ley de tu saliva.
Pero tú y yo sabemos que te amo.
Me harta ya no dolerme tu eucaristía.
Con un jugoso fruto paladeo mis párpados,
que se cierran de gusto y de placer y placidez en tu espectro de luces.
No tengo prisa en irme ni en quedarme.
En tus besos te beso como si fuera un beso lo que no hemos hablado en siglos.
Y tu lengua es el idioma de una bandada de murciélagos y un cardumen de sirenas, música, porque la oscuridad de tu boca nace de tus pestañas, otrora estalactitas, ahora cuerpos sin sombra.
Es la delicadeza, la imagen de una lágrima sin ojo y sin mejillas ni arreboles.
Es la deflagración, el triunfo de la mecha sobre tu ausencia,
porque tú eres el fuego que no quema ni de lejos ni de cerca,
y yo tu estatua de cera,
y la estrella sin brazos en el fondo del mar.
Hoy tu mar sabe a poco,
todo cuanto he buceado en mí sabe a poco,
si no veo el espejo de tu aliento.