PALAS ATENEA
Poeta fiel al portal
Blanco como la sal,
dulce como almíbar,
mi compañero fiel, leal
en la luz y la oscuridad
Cuantas veces de mis ojos
observaste caer gotas,
y a mi lado te quedabas
desvaneciendo horas a solas
Nunca me hablaste,
siempre me respetaste,
junto a mi soportaste
hasta el último instante
Fuiste pilar de fortaleza
en la peor tormenta de mi vida,
mi única alegría
entre un mar de desdichas
Se muy bien que me sentías
tu sabías cuanto te quería,
en tanto yo en el alma percibía
el gran cariño que entre ambos existía
Contagiabas tu energía
como flameante llama viva
yo reía, mientras jugábamos
o cuando juntos bailamos...
Aprendí tanto de tu silencio
hogareño y tierno consuelo,
no te quejaste, ni renunciaste
en todo momento te quedaste
Te amé, siendo humildemente tu
un rebelde tímido lleno de luz,
que se dormía acurrucado entre mis piernas
y que atendía mis advertencias
Quizá mi pecado fue quererte,
ser egoísta y hacerte mio...
No compartirte y convertirte
en mi dócil crío
Solías esperarme si en casa faltaba
y te vi temblar de hambre y frío,
sin embargo nunca te fuiste
aún cuando otros eran crueles contigo
Tu suave pelaje de minino...
Más que mascota mi amigo,
parecías perro y no gato,
fuiste un ángel en forma de felino
Trepabas alto las cortinas,
para ser feliz te bastó un hogar
yo también logre lejos escalar
cuando construía nuestro mundo en el soñar
Creo que lo sabias...que te necesitaba
y en mi interior se que no te marchaste,
manos sucias en mi ausencia
te alejaron hacia un rumbo
que hasta ahora desconozco...
Te sigo queriendo Beyota
y con letras hago un ameno tributo
para sellar la promesa que hoy cumplo
mi especial amor gatuno
Miau.
dulce como almíbar,
mi compañero fiel, leal
en la luz y la oscuridad
Cuantas veces de mis ojos
observaste caer gotas,
y a mi lado te quedabas
desvaneciendo horas a solas
Nunca me hablaste,
siempre me respetaste,
junto a mi soportaste
hasta el último instante
Fuiste pilar de fortaleza
en la peor tormenta de mi vida,
mi única alegría
entre un mar de desdichas
Se muy bien que me sentías
tu sabías cuanto te quería,
en tanto yo en el alma percibía
el gran cariño que entre ambos existía
Contagiabas tu energía
como flameante llama viva
yo reía, mientras jugábamos
o cuando juntos bailamos...
Aprendí tanto de tu silencio
hogareño y tierno consuelo,
no te quejaste, ni renunciaste
en todo momento te quedaste
Te amé, siendo humildemente tu
un rebelde tímido lleno de luz,
que se dormía acurrucado entre mis piernas
y que atendía mis advertencias
Quizá mi pecado fue quererte,
ser egoísta y hacerte mio...
No compartirte y convertirte
en mi dócil crío
Solías esperarme si en casa faltaba
y te vi temblar de hambre y frío,
sin embargo nunca te fuiste
aún cuando otros eran crueles contigo
Tu suave pelaje de minino...
Más que mascota mi amigo,
parecías perro y no gato,
fuiste un ángel en forma de felino
Trepabas alto las cortinas,
para ser feliz te bastó un hogar
yo también logre lejos escalar
cuando construía nuestro mundo en el soñar
Creo que lo sabias...que te necesitaba
y en mi interior se que no te marchaste,
manos sucias en mi ausencia
te alejaron hacia un rumbo
que hasta ahora desconozco...
Te sigo queriendo Beyota
y con letras hago un ameno tributo
para sellar la promesa que hoy cumplo
mi especial amor gatuno
Miau.