Soy el incordio voraz de este insomnio impertinente,
la locura que un día, sin remedio, se vistió de verde,
por esperanza, por alegría, por camuflar un poco la ruina,
que cada día me abraza y me incita a que no siga,
soy la voz en off de esta triste historia,
las lagrimas del cantautor,
que lloro recordando tiempos de gloria,
cuando cogieron el fusil, sin importarles el miedo,
y lucharon por limpiar de nubes negras este cielo,
¿y donde estaría yo?, cuando se pudrieron los sueños,
cuando cada segundo de mi tiempo se convirtió en veneno,
y palideo fuerte en mi cara y se me agarro al pecho,
y me susurro al oído, bienvenido al infierno...
la locura que un día, sin remedio, se vistió de verde,
por esperanza, por alegría, por camuflar un poco la ruina,
que cada día me abraza y me incita a que no siga,
soy la voz en off de esta triste historia,
las lagrimas del cantautor,
que lloro recordando tiempos de gloria,
cuando cogieron el fusil, sin importarles el miedo,
y lucharon por limpiar de nubes negras este cielo,
¿y donde estaría yo?, cuando se pudrieron los sueños,
cuando cada segundo de mi tiempo se convirtió en veneno,
y palideo fuerte en mi cara y se me agarro al pecho,
y me susurro al oído, bienvenido al infierno...