jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
y pasaban los días
y el príncipe no llegaba
y blancanieves se impacientaba
¡ese hijo de puta! pensaba la hermosa chica
¡ese hijo de puta seguro estará con alguna perra!
y seguía pasando el tiempo
y blancanieves permanecía allí acostada
esperando a su príncipe azul en medio del claro del bosque
hciéndose la dormida durante el día
-ya saben, como aparece en la película de disney-
y masturbándose como una puerca durante la noche
-ya no era una niña, y tenía sus necesidades-
pasaron otras cuantas semanas y el verano se acercaba a su fin
el hijo de puta seguía sin dar señales de vida
¡seguro la perra es una experta sexual! pensaba nuestra heroína
¡seguro lo tiene babeando día y noche con sus trucos de puta barata!
el calorcito del verano se atenuaba progresivamente
las noches en realidad ya eran más frescas que otra cosa
suerte que los putos enanos le habían dejado algunos cobertores
y de vez en cuando llevaban además alguna cesta con alimentos
los cabrones creían en los espíritus del bosque
creían que los espíritus del bosque consumían aquellas viandas
así que renovaban regularmente el contenido de la cesta
jamones, quesos, salchichas, pan
whisky, cerveza, cigarrillos
y cuando la oscuridad caía sobre el bosque
blancanieves se levantaba y se daba un buen atracón
hacia finales del verano había aumentado 20 kilos de peso
estaba ya como una puerca
pero le resultaba imposible hacer dieta
masturbarse y comer eran sus válvulas de escape
a la estúpida comedia que debía representar durante el día
la pura y virginal doncella sumida en el sueño eterno
del que sólo un beso enamorado la haría emerger
¡un beso de aquel hijo de puta que nunca llegaba!
los enanos le daban una vuelta cada dos o tres días
tontín le cepillaba su larga cabellera
gruñón le cortaba las uñas
estornudo le depilaba las cejas y el bigote
dormilón se hacía pendejo y la toqueteaba debajo de la falda
blancanieves se mojaba en las bragas con aquellos contactos furtivos
¡lástima que el pendejo nunca se atreviera a tocarle el coño!
¡por lo menos hubiera sido un relativo avance
respecto al tema de su frustrante vida sexual!
total que así estaba el asunto
por un lado blancanieves siendo lentamente devorada
por las llamas del deseo erótico insatisfecho
-y con 20 kilos de sobrepeso para acabar de joderla-
y por el otro un príncipe cuya demora en aparecer ya era preocupante
¿habría sido devorado por los lobos del bosque?
¿estaría preso en las mazmorras de algún lejano castillo?
¿estaría de crucero en yate por el mediterráneo?
¿tendría razón blancanieves y al fin y al cabo
había sucumbido a los encantos de alguna furcia oportunista?
el caso es que ya entrado el otoño seguía sin presentarse
blancanieves había perdido ya las esperanzas de que lo hiciera
en realidad ya no le importaba
la mejor época para andar por el monte a caballo
con el hombre de tus sueños cabalgando a tu lado había pasado
el campo había perdido ya sus brillantes colores
el valle aparecía mustio y seco a la distancia
los árboles perdían las hojas a ritmo acelerado
todo presagiaba el invierno
un crudo y feroz y desapacible invierno
a mediados de octubre blancanieves regresó a la cabaña
los enanos se alegraron de verla con vida otra vez
tomaron whisky para celebrar el retorno de su amiga
a la tercera ronda ya todos estaban ligeramente ebrios
blancanieves propuso jugar al juego que jugaban siempre
-el juego que los cabrones de disney no sacaron en la película-
los enanos aceptaron encantados
se bajaron los pantalones y formaron una fila delante de blancanieves
la princesa se sentó en el borde de la mesa con las piernas abiertas
si les digo cómo va el juego me censuran el puto poema
así que mejor imagínenselo ustedes