dulcinista
Poeta veterano en el Portal
Blanco vestido y los grandes senos
y unos ojos que mirando cautivan
a mis ojos que a sus senos derivan
aunque al verla se mantienen serenos.
Perlas son sus blancos dientes y fuego
sus labios que me buscan en la noche
y ágiles abren el candente broche
en donde guardo el fruto de su juego.
Ella es delicada como azucena,
tan fragante el perfume que desprende
su cuerpo es que al respirarlo enloquezco.
Y así, como un loco a la luna llena
le regalo lo que en mi centro pende,
es suyo si lo quiere, se lo ofrezco.
Eladio Parreño Elías
16-Marzo-2014
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