Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
Blanco silencioso,
representación
clara de los sentimientos,
resplandor temprano,
mírate en él para
ser y para amar.
Sumérgeme
en los
paisajes de tus ojos,
vivificame en la atmósfera
del árbol joven
de tu piel.
Dócil
en mi corazón,
nadando en las montañas
del tiempo eterno,
lejos de las
horas tristes.
La tierra
firme de los años
ojalá nos haga
ver gozosos
en nuestro futuro.
Ven
sin miedo a mí,
no quisiera que el olvido
nos alcance inexorable
en la puerta del corazón.
Vibración
de las montañas,
sensación del cuerpo,
diminutas mareas
en el mar de la vida,
detrás de las
cuales se transfiere
el agua de los océanos
a la tierra fértil.
Despierta
lentamente,
despliega las velas y
navega hacia la
estrella de la mañana
sobre el ancho mar.
representación
clara de los sentimientos,
resplandor temprano,
mírate en él para
ser y para amar.
Sumérgeme
en los
paisajes de tus ojos,
vivificame en la atmósfera
del árbol joven
de tu piel.
Dócil
en mi corazón,
nadando en las montañas
del tiempo eterno,
lejos de las
horas tristes.
La tierra
firme de los años
ojalá nos haga
ver gozosos
en nuestro futuro.
Ven
sin miedo a mí,
no quisiera que el olvido
nos alcance inexorable
en la puerta del corazón.
Vibración
de las montañas,
sensación del cuerpo,
diminutas mareas
en el mar de la vida,
detrás de las
cuales se transfiere
el agua de los océanos
a la tierra fértil.
Despierta
lentamente,
despliega las velas y
navega hacia la
estrella de la mañana
sobre el ancho mar.