No sé si alguna vez se habrán detenido,
a ver una pareja mayor caminando de la mano,
no sé, pero si no lo han hecho los invito.
No caminan de la mano sino entre brazos,
quejándose de algo, mostrándose orgullosos
él le marca el ritmo, ella le acomoda el saco.
En cada arruga controlan una manía de reojo,
cada esquina sin semáforo una pesadilla,
en cada conversación anécdotas de otros otoños.
No sé si se habrán tomado el tiempo en una cocina,
en un banco de una plaza, en un bar o dónde sea,
de ponerse a hablar con ellos de la vida.
Se darán cuenta que él teme vivir sin la vieja,
que no pasan dos minutos sin ella mirar al viejo;
que 60 años de estar juntos es la mejor secuela.
No sé, si se tomaron el tiempo pero les recomiendo,
si hoy no creen en el amor simplemente hablen con ellos.
si tenés dudas de quienes son, son mis abuelos.
a ver una pareja mayor caminando de la mano,
no sé, pero si no lo han hecho los invito.
No caminan de la mano sino entre brazos,
quejándose de algo, mostrándose orgullosos
él le marca el ritmo, ella le acomoda el saco.
En cada arruga controlan una manía de reojo,
cada esquina sin semáforo una pesadilla,
en cada conversación anécdotas de otros otoños.
No sé si se habrán tomado el tiempo en una cocina,
en un banco de una plaza, en un bar o dónde sea,
de ponerse a hablar con ellos de la vida.
Se darán cuenta que él teme vivir sin la vieja,
que no pasan dos minutos sin ella mirar al viejo;
que 60 años de estar juntos es la mejor secuela.
No sé, si se tomaron el tiempo pero les recomiendo,
si hoy no creen en el amor simplemente hablen con ellos.
si tenés dudas de quienes son, son mis abuelos.
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