Ricardo R. Ruiz
Poeta que considera el portal su segunda casa
"Que nadie me critique
mi vida de bohemio.
Nadie sabe la pena
que me ahoga el corazón.
Se que soy un cobarde
yo mismo lo comprendo.
Un hombre nunca debe
perderse en el licor.
Pero es que estoy tan triste
y se que no merezco
el castigo implacable
que esa ingrata me dió..
me tiene abandonado
llorando sin consuelo:
me duele que la quiero,
que ella es mi único amor..."
De: Benito De Jesús
Puertorriqueño. 1912-2010
A ustedes mis amigos
testigos de un dolor,
que ahogamos entre copas
de noches vil quebranto...
"Que nadie me critique
mi vida de bohemio."
Que ustedes más que nadie
en esta pobre vida
conocen el silencio
de quien todo lo dió...
"nadie sabe la pena
que me ahoga el corazón."
Silencio que se golpa
según se hace más grande;
silencio que se pierde,
en mis lágrimas ebrias...
"Se que soy un borracho*
yo mismo lo comprendo."
Un borracho perdido
ya solo y sin alforja,
sin alma y sin hombría
sabiendo a fuero interno
que "un hombre nunca debe
perderse en el licor."
Rodando por las calles,
sumido en la miseria,
soñándome en sus labios
la flor de mi querer...
"Pero es que estoy tan triste
y se que no merezco,"
el terrible tormento
de no poderle ver,
que es buscarla en el rostro
que mira con piedad,
"el castigo implacable
que esa ingrata me dió."
Ha dejado su espina
la rosa entre mis dedos,
calandria que en sus alas
la vida me robó,
"Me tiene abandonado
llorando sin consuelo,"
De noches sin descanso
rogándo por la muerte;
reposo del recuerdo,
al pie de esta mi cruz...
"me duele que la quiero,
que ella es mi único amor."
*El verso original lee:
"se que soy un cobarde
yo mismo lo comprendo."
mi vida de bohemio.
Nadie sabe la pena
que me ahoga el corazón.
Se que soy un cobarde
yo mismo lo comprendo.
Un hombre nunca debe
perderse en el licor.
Pero es que estoy tan triste
y se que no merezco
el castigo implacable
que esa ingrata me dió..
me tiene abandonado
llorando sin consuelo:
me duele que la quiero,
que ella es mi único amor..."
De: Benito De Jesús
Puertorriqueño. 1912-2010
A ustedes mis amigos
testigos de un dolor,
que ahogamos entre copas
de noches vil quebranto...
"Que nadie me critique
mi vida de bohemio."
Que ustedes más que nadie
en esta pobre vida
conocen el silencio
de quien todo lo dió...
"nadie sabe la pena
que me ahoga el corazón."
Silencio que se golpa
según se hace más grande;
silencio que se pierde,
en mis lágrimas ebrias...
"Se que soy un borracho*
yo mismo lo comprendo."
Un borracho perdido
ya solo y sin alforja,
sin alma y sin hombría
sabiendo a fuero interno
que "un hombre nunca debe
perderse en el licor."
Rodando por las calles,
sumido en la miseria,
soñándome en sus labios
la flor de mi querer...
"Pero es que estoy tan triste
y se que no merezco,"
el terrible tormento
de no poderle ver,
que es buscarla en el rostro
que mira con piedad,
"el castigo implacable
que esa ingrata me dió."
Ha dejado su espina
la rosa entre mis dedos,
calandria que en sus alas
la vida me robó,
"Me tiene abandonado
llorando sin consuelo,"
De noches sin descanso
rogándo por la muerte;
reposo del recuerdo,
al pie de esta mi cruz...
"me duele que la quiero,
que ella es mi único amor."
*El verso original lee:
"se que soy un cobarde
yo mismo lo comprendo."