Nommo
Poeta veterano en el portal
La derrota llega sin prisa,
pero sin pausa.
En la fundición de la siderurgia,
somos armas blancas y afiladas,
fraguadas en el horno de Vulcano.
Poderoso, fuerte,
inteligente, iluminado.
Sudoroso, ardiente,
rojo, negro y amarillo anaranjado.
Unos moldes nos sirven de cobijo.
Tubal-Caín, ¿ Fundador del País Vasco ?
No siguió los pasos de su padre,
pues Abel no merecía ser golpeado
varias veces, con la quijada de un asno.
Y el cielo azul con nubes blancas,
se cierne sobre nosotros,
dado que hay mucha presión,
en cada mundo; que nos obliga
a refugiarnos, hospedarnos, hogareños.
En hostales, posadas y pensiones.
A veces, salimos a la palestra,
en una boda; un bautizo.
Comuniones...
Largos paseos damos por la enorme playa.
Y en la calle, algunos congéneres
ponen cara de sufridos;
de curtidos, como Jasón y los argonautas.
Rostros quejumbrosos, cuyas espaldas
cargan con su cruz, de cada día.
Una cruz revolucionaria e industrial.
Del electrodoméstico, al vehículo
homologado. Del horno micro-ondas,
al teléfono móvil. Y del toldo plegable,
a la bombona de Butano.
El coche japonés es compacto,
como una bomba atómica.
Toyota, Honda, Mazda,
Lexus, Suzuki, Mitsubishi,
Subaru, ¡ Explotan !
Por ello, no eres calle,
sino que apenas transitas
por alguna de sus aceras.
Pues querrías, a lo sumo,
andar tan derecho como los gitanos.
pero sin pausa.
En la fundición de la siderurgia,
somos armas blancas y afiladas,
fraguadas en el horno de Vulcano.
Poderoso, fuerte,
inteligente, iluminado.
Sudoroso, ardiente,
rojo, negro y amarillo anaranjado.
Unos moldes nos sirven de cobijo.
Tubal-Caín, ¿ Fundador del País Vasco ?
No siguió los pasos de su padre,
pues Abel no merecía ser golpeado
varias veces, con la quijada de un asno.
Y el cielo azul con nubes blancas,
se cierne sobre nosotros,
dado que hay mucha presión,
en cada mundo; que nos obliga
a refugiarnos, hospedarnos, hogareños.
En hostales, posadas y pensiones.
A veces, salimos a la palestra,
en una boda; un bautizo.
Comuniones...
Largos paseos damos por la enorme playa.
Y en la calle, algunos congéneres
ponen cara de sufridos;
de curtidos, como Jasón y los argonautas.
Rostros quejumbrosos, cuyas espaldas
cargan con su cruz, de cada día.
Una cruz revolucionaria e industrial.
Del electrodoméstico, al vehículo
homologado. Del horno micro-ondas,
al teléfono móvil. Y del toldo plegable,
a la bombona de Butano.
El coche japonés es compacto,
como una bomba atómica.
Toyota, Honda, Mazda,
Lexus, Suzuki, Mitsubishi,
Subaru, ¡ Explotan !
Por ello, no eres calle,
sino que apenas transitas
por alguna de sus aceras.
Pues querrías, a lo sumo,
andar tan derecho como los gitanos.
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