Camy
Camelia Miranda
Y me traigo tus versos
cuando araño los míos,
-que por cierto están llenos
de carne y de frío-
Y me esmero
lo confieso,
del sol que los afila,
de la carga pesada,
del estupor que los abriga.
Y cabalga la noche con brío,
pero nada es tan certero
como cuando tus letras arriban
y hacen fiesta en mis pestañas;
en medio de la inesperada fatiga,
meciendo prórrogas feriadas.
Y sólo al borde de esta luna afanosa,
desfallecen mis costillas
y se agitan en las sombras
las quimeras dormidas,
en la pared de todas mis alquimias,
en el sollozo que ya alcanza el día….