Te alejas del tiempo
de ese una flecha
que no has tenido en cuenta.
Hasta aquí.
Bosque cerrado, lugar oscuro
de energía tal vez.
Lugar
desnudo y sin roce.
Al impenetrable penetras desde lo bajo
mirando el tronco erguido
casi negro, alto, sólido, rugoso
y entre sus ramas
enmarañadas, seguras
de origen hermanado
destino único, irrepetible
te sientes él.
Sientes la pertenencia
aire ajeno al resto del aire
lágrimas a tus pisadas crujiendo
cuerpo transparente
frecuencia, energía
naturaleza.
La flecha se detiene.
Cae.