Uno
Poeta recién llegado
Niña,
quédate en el bosque,
desvanecida entre la niebla,
el aroma verde,
las luces de cristales.
Es para ti este laberinto,
poséelo y hazlo sonrisa,
arrebátalo en magia, hechízalo,
piérdete en sus comisuras.
Mira, este es tu bosque y lo he hecho para ti,
yo estaré aquí afuera, en las dunas verdes
advirtiendo de tu encanto.
Los convencerá tu paso cuando el crujir de las ramas
tu mirada de astros entre los árboles
tu cuerpo de viento, tus vestiduras
sabrán que estas ahí.
Yo estaré aquí sobre las montañas
sabiendo de tu felicidad por el color de la espuma,
tus cantos de ave, su revolotear.
Aquí estaré creando maravillas menores
que apunten hacia ti,
para que se cuenten leyendas,
historias de un amor
de algún caballero que esconde su alma
frente a su deber
y que la recuerda siempre
ahí donde la dejó.
quédate en el bosque,
desvanecida entre la niebla,
el aroma verde,
las luces de cristales.
Es para ti este laberinto,
poséelo y hazlo sonrisa,
arrebátalo en magia, hechízalo,
piérdete en sus comisuras.
Mira, este es tu bosque y lo he hecho para ti,
yo estaré aquí afuera, en las dunas verdes
advirtiendo de tu encanto.
Los convencerá tu paso cuando el crujir de las ramas
tu mirada de astros entre los árboles
tu cuerpo de viento, tus vestiduras
sabrán que estas ahí.
Yo estaré aquí sobre las montañas
sabiendo de tu felicidad por el color de la espuma,
tus cantos de ave, su revolotear.
Aquí estaré creando maravillas menores
que apunten hacia ti,
para que se cuenten leyendas,
historias de un amor
de algún caballero que esconde su alma
frente a su deber
y que la recuerda siempre
ahí donde la dejó.