marquelo
Negrito villero
Te levantaste rabioso, con esa mirada magnética
que atraen todas las axilas de bosque
con tus arrugas tus arenas y tus gemidos
que fingen
ser fantasmas que escupen a las 12 del día
y decidiste escribir un poema
que dure 250 años
y que de lumbre a todo el vino que se beba
en las cervecerías o en las sangres que hierven
bajo los balcones transparentes.
El rayo te desnuda
y te hace cabalgar en el primer aire que lleve tu nombre
como una bestia que se mira siempre los pies
y explotas
porque siempre explotas cuando el alba
hace arcos y edificaciones con los frutos maduros
de los árboles y de las raíces que también son de seda.
Ahora sí
es fácil escribir un poema
cuando tu cabeza gire para ignorar a todos los náufragos
del rocío.
que atraen todas las axilas de bosque
con tus arrugas tus arenas y tus gemidos
que fingen
ser fantasmas que escupen a las 12 del día
y decidiste escribir un poema
que dure 250 años
y que de lumbre a todo el vino que se beba
en las cervecerías o en las sangres que hierven
bajo los balcones transparentes.
El rayo te desnuda
y te hace cabalgar en el primer aire que lleve tu nombre
como una bestia que se mira siempre los pies
y explotas
porque siempre explotas cuando el alba
hace arcos y edificaciones con los frutos maduros
de los árboles y de las raíces que también son de seda.
Ahora sí
es fácil escribir un poema
cuando tu cabeza gire para ignorar a todos los náufragos
del rocío.