marquelo
Negrito villero
Al final de la vista
como en una enredadera fresca
se tiñe un punto viajero.
Un astro agiganta la luz
de un deseo
como lupa que incendia lo ignorado.
El aire abanica la necesidad
embriagadora del brazo
que sujeta
la codicia del beso en la mejilla
en el rosal carnoso de tu boca.
La ciudad asienta
millones de veces
en secreto
tras ver por los cristales
sedientos de las botellas
el baho oculto del amor...
como en una enredadera fresca
se tiñe un punto viajero.
Un astro agiganta la luz
de un deseo
como lupa que incendia lo ignorado.
El aire abanica la necesidad
embriagadora del brazo
que sujeta
la codicia del beso en la mejilla
en el rosal carnoso de tu boca.
La ciudad asienta
millones de veces
en secreto
tras ver por los cristales
sedientos de las botellas
el baho oculto del amor...