Old Soul
Poeta adicto al portal
Golpean mis recuerdos,
bien amargos.
Aunque amago y esquivo,
lanzo crochés, directos y ganchos.
Después suena la campana
y yo, con los puños cerrados
y los labios partidos,
me vuelvo a mi esquina
esperando el siguiente asalto.
Ya no tiro la toalla,
me la restriega mi memoria
por heridas abiertas
de penas sin gloria.
Ya sólo aguardo el siguiente golpe,
tratando de hacer un esquive,
tratando de conservar los dientes
y no comerme la lona.
Y es que pegan duro mis recuerdos,
inclusive, por algunos,
sé, noto, siento
adolorido mi cuerpo.
Pero lo que no saben ellos
es que cuando no miran sonrío,
que cuando no están imagino
que mi presente no será mi futuro,
que mi futuro no será mi pasado
y que de este he aprendido
a reírme de mi mismo,
a bailar lo bailado,
a no dejarme vencer ni acabado,
y a hacer con mis recuerdos
amagos
y esquivos,
crochés,
directos
y ganchos.
bien amargos.
Aunque amago y esquivo,
lanzo crochés, directos y ganchos.
Después suena la campana
y yo, con los puños cerrados
y los labios partidos,
me vuelvo a mi esquina
esperando el siguiente asalto.
Ya no tiro la toalla,
me la restriega mi memoria
por heridas abiertas
de penas sin gloria.
Ya sólo aguardo el siguiente golpe,
tratando de hacer un esquive,
tratando de conservar los dientes
y no comerme la lona.
Y es que pegan duro mis recuerdos,
inclusive, por algunos,
sé, noto, siento
adolorido mi cuerpo.
Pero lo que no saben ellos
es que cuando no miran sonrío,
que cuando no están imagino
que mi presente no será mi futuro,
que mi futuro no será mi pasado
y que de este he aprendido
a reírme de mi mismo,
a bailar lo bailado,
a no dejarme vencer ni acabado,
y a hacer con mis recuerdos
amagos
y esquivos,
crochés,
directos
y ganchos.