Cris Cam
Poeta adicto al portal
Brazos de Cangrejos
¿Cuando se alzan los brazos durante la estadía? Rosa Buk
Hace muchas cosechas,
he levantado los brazos,
buscando las rodillas jóvenes de mi madre,
caramba, una y ella ya no existen
las fuertes de mi padre,
que aún no necesitaban muletas para sostenerse.
He cumplido con los ritos,
he alzado estático mi mano,
pedido permiso de habla,
he saludado con emoción un trapo de colores,
me han controlado en los panópticos aúlicos.
Un simple historia,
hombre gris que transita cuadrículas,
cuadrículas cartesianas, posición exacta,
siempre saben donde estoy,
lo magro de mi carne,
el vacío de mis cuentas.
He alzado su cuerpo mórbido,
sus intensos ojos verdes,
su piel estrellada,
sus pechos de nena,
su bucles rubirrojos.
Para que descanse,
en su caja/dormitorio/pulmotor.
Antes del beso de despedida.
Gringo, cangreja de patas inermes.
Ya, Su, ya estoy con vos,
cangreja de río Paraná,
¿que tal una trenza de despedida?
no me celes que te quiero.
Pero hubo noches de redes plenas,
mares de sueños,
fin de nueve lunas,
invierno, días de julio,
en que los he alzado al cielo,
he agradecido sus huesos,
cangreja de Bastilla,
cámbaro de ojo de buey.
Es cuando debo cortar mi verso insulso,
para tomar mi número favorito,
que me acompaña
(al azar?)
en el número telefónico,
tarjeta de control,
Kamasutra divertido.
¿Cuando se alzan los brazos durante la estadía? Rosa Buk
Hace muchas cosechas,
he levantado los brazos,
buscando las rodillas jóvenes de mi madre,
caramba, una y ella ya no existen
las fuertes de mi padre,
que aún no necesitaban muletas para sostenerse.
He cumplido con los ritos,
he alzado estático mi mano,
pedido permiso de habla,
he saludado con emoción un trapo de colores,
me han controlado en los panópticos aúlicos.
Un simple historia,
hombre gris que transita cuadrículas,
cuadrículas cartesianas, posición exacta,
siempre saben donde estoy,
lo magro de mi carne,
el vacío de mis cuentas.
He alzado su cuerpo mórbido,
sus intensos ojos verdes,
su piel estrellada,
sus pechos de nena,
su bucles rubirrojos.
Para que descanse,
en su caja/dormitorio/pulmotor.
Antes del beso de despedida.
Gringo, cangreja de patas inermes.
Ya, Su, ya estoy con vos,
cangreja de río Paraná,
¿que tal una trenza de despedida?
no me celes que te quiero.
Pero hubo noches de redes plenas,
mares de sueños,
fin de nueve lunas,
invierno, días de julio,
en que los he alzado al cielo,
he agradecido sus huesos,
cangreja de Bastilla,
cámbaro de ojo de buey.
Es cuando debo cortar mi verso insulso,
para tomar mi número favorito,
que me acompaña
(al azar?)
en el número telefónico,
tarjeta de control,
Kamasutra divertido.