Tobare
Poeta recién llegado
Breve esperanza risueña.
El silencio tumba a un grito,
la bala detiene a la muerte
con fuerza segura
y poco artificio.
La nada construye un castillo,
y sobre tus ojos profundos
y la frialdad de la cerámica,
lloro...pero los humanos lloran.
¡No hay sorpresa!
el regalo vacío
tendido en manteles pegajosos
de absurda geometría.
Acurrucado como ave invernal
veo pasar mis tristezas,
desfilan ahogándose y matándose
mientras yo me río de ellas.
El silencio tumba a un grito,
la bala detiene a la muerte
con fuerza segura
y poco artificio.
La nada construye un castillo,
y sobre tus ojos profundos
y la frialdad de la cerámica,
lloro...pero los humanos lloran.
¡No hay sorpresa!
el regalo vacío
tendido en manteles pegajosos
de absurda geometría.
Acurrucado como ave invernal
veo pasar mis tristezas,
desfilan ahogándose y matándose
mientras yo me río de ellas.
