Abierta y repentina como sexo en invierno.
Profunda y sedosa tajada de la carne.
Una rama, insólita vid de vida; es así que se va el azul vibrante de tu aroma.
Uno se queda rumiando amaneceres
inciensos espléndidos de mansas y no tanto certidumbres.
Brillante y sinuosa como sexo en primavera.
Ceniza que tirita el cascabel profundo, digamos, que el miedo de tu ausencia.
Profunda y sedosa tajada de la carne.
Una rama, insólita vid de vida; es así que se va el azul vibrante de tu aroma.
Uno se queda rumiando amaneceres
inciensos espléndidos de mansas y no tanto certidumbres.
Brillante y sinuosa como sexo en primavera.
Ceniza que tirita el cascabel profundo, digamos, que el miedo de tu ausencia.