Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Brindo por la ausencia nuevamente,
por las lisas y amables horas
del dolor que me entretejo.
Brindemos en la noche...
brindemos por las tardes...
brindemos por el adiós que me regalas.
Por esta eterna despedida
que nunca acaba de llegar,
ahora... quedo solo.
Y todavía te busco,
todavía deslizo este teclado en tu recuerdo.
Cuánto amor sin eco he derramado,
cómo me duelen aquellas horas idas,
cómo no encuentro una flor en este espacio,
cómo hieren las espinas en tierna frase escrita.
Y aún te amo...
con esta culpa que derramas en mi sangre,
con esta aceptación de lo negado,
te amo tanto...
Salud, bohemios,
salud por la poesía prometida,
por la promesa del no olvido
y del no abandono.
Salud... aquí se derrama una lágrima.
Brindemos por esta historia,
la que no se escribió entre pétalos de rosa,
sino en balcones lejanos,
con prólogos de amor
y epílogos de aridez entre tus labios.
Brindemos... por la imaginación ensangrentada,
la que no pude tener entre mis brazos,
la que se fue alejando de mi espacio.
Brindemos por ti y por este amor que duele tanto...
por las lisas y amables horas
del dolor que me entretejo.
Brindemos en la noche...
brindemos por las tardes...
brindemos por el adiós que me regalas.
Por esta eterna despedida
que nunca acaba de llegar,
ahora... quedo solo.
Y todavía te busco,
todavía deslizo este teclado en tu recuerdo.
Cuánto amor sin eco he derramado,
cómo me duelen aquellas horas idas,
cómo no encuentro una flor en este espacio,
cómo hieren las espinas en tierna frase escrita.
Y aún te amo...
con esta culpa que derramas en mi sangre,
con esta aceptación de lo negado,
te amo tanto...
Salud, bohemios,
salud por la poesía prometida,
por la promesa del no olvido
y del no abandono.
Salud... aquí se derrama una lágrima.
Brindemos por esta historia,
la que no se escribió entre pétalos de rosa,
sino en balcones lejanos,
con prólogos de amor
y epílogos de aridez entre tus labios.
Brindemos... por la imaginación ensangrentada,
la que no pude tener entre mis brazos,
la que se fue alejando de mi espacio.
Brindemos por ti y por este amor que duele tanto...