Ladime Volcán
Poeta que considera el portal su segunda casa
Por la medida de unos besos
y el tamaño de un te quiero.
Por el desaliento de un fracaso,
que hace ruido como rocas, que va arrastrando el cielo
Por el mar de las dudas infames.
Por las dudas en los arrabales.
Por el santo, cuya devota no clame.
Por la devota piel que se me cae.
Por ti, por mí y toda la conchinchina,
porque seas feliz, aún a mis costillas.
Por las llagas de mis dedos,
que brotan siguiendo tus pasos.
Por la sonrisa de mi abuelo,
que aún extraño tanto.
Por las razones de un absurdo
y los razonamientos axiomáticos.
Por los balbuceos de un adusto,
o quizá de algún asmático.
Por la corona de espinas,
que luce la pobre vecina.
Por el aire que respiras,
que gustosa respiraría.
Por el alba de la novia,
que espera la mejor vida.
Por una vuelta más en una noria,
y por la tierra prometida.
Por el cañón destrozado
frente a las costas de mi misma
Por un beso de tus labios,
sin que tenga que esconderme o me persigan
Por ésta botella de vino,
cuya leche me amamanta
La de mi madre es fantasma
de un tumor que se hizo nido
Por tus hijas y mis hijos.
Porque riñan como amigos.
Por el lado oscuro de la fuerza,
que hace que escriba estas letras
Por el hombre que aborrezco,
que me arrastra hasta su lodo.
Por el hombre que más quiero
que no se atreve ¡Pues ni modo!
Por la razón que se me nubla,
ya acabando el vino de la vida
Botella limpia, ¡cabeza erguida!.
¡Y porque se me acabó la tinta!
y el tamaño de un te quiero.
Por el desaliento de un fracaso,
que hace ruido como rocas, que va arrastrando el cielo
Por el mar de las dudas infames.
Por las dudas en los arrabales.
Por el santo, cuya devota no clame.
Por la devota piel que se me cae.
Por ti, por mí y toda la conchinchina,
porque seas feliz, aún a mis costillas.
Por las llagas de mis dedos,
que brotan siguiendo tus pasos.
Por la sonrisa de mi abuelo,
que aún extraño tanto.
Por las razones de un absurdo
y los razonamientos axiomáticos.
Por los balbuceos de un adusto,
o quizá de algún asmático.
Por la corona de espinas,
que luce la pobre vecina.
Por el aire que respiras,
que gustosa respiraría.
Por el alba de la novia,
que espera la mejor vida.
Por una vuelta más en una noria,
y por la tierra prometida.
Por el cañón destrozado
frente a las costas de mi misma
Por un beso de tus labios,
sin que tenga que esconderme o me persigan
Por ésta botella de vino,
cuya leche me amamanta
La de mi madre es fantasma
de un tumor que se hizo nido
Por tus hijas y mis hijos.
Porque riñan como amigos.
Por el lado oscuro de la fuerza,
que hace que escriba estas letras
Por el hombre que aborrezco,
que me arrastra hasta su lodo.
Por el hombre que más quiero
que no se atreve ¡Pues ni modo!
Por la razón que se me nubla,
ya acabando el vino de la vida
Botella limpia, ¡cabeza erguida!.
¡Y porque se me acabó la tinta!
::Siiiiiiiiii brindemos por lo malo y por lo bueno, porque por mucho que acabemos todas las botellas del mundo, no va a cambiar. Brindemos por nosotras y porque eres poetisa del mes
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