Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
No tengas corazón para sacarme del camino
ni alergias por los besos que te doy
ni perezas por decirme "amor mío"
ni presos huérfanos de prisión,
ni camas vacías sin besos y con resfrío
ni dos más dos, ni un cinco sin razón.
No guardes tesoros para viajes inconclusos
ni policías sin fe en la ley,
no mantengas conversación con los intrusos
que se desboronan en la cama del rey,
ni ojos tuertos ni dos cuerpos muertos de sed
ni Cristo sin Magdalena ni pecados que no piensen volver.
No te lances al mar sin bote ni tobogán
ni al oxidado tren de la vida sin seguro antisueños,
no le dejes al ratón ni una miga del pan
ni creas en amores ni en cuentos
de esos que son sólo para sudar,
no dejes de respirar ni te mueras antes de tiempo.
Al misionero dale una oración para jugar
y al testigo de Jehová recuérdale que su libro preferido
fue elegido en una reunión de católicos de esos
a los que critica siempre a lugar.
No te quedes sin besar un labio prohibido
ni finjas amor o placer,
y si acaso te pude llegar a ofender
espera y tal vez mañana te de un poema divino,
no me juegues el juego de pintar un carrusel
en el lugar donde no suena ni un silbido.
No te quedes a dormir si no vas a dormir conmigo
ponle candado a la puerta de este burdel
y cambia el mal por bien, y duda hasta de los enemigos.
ni alergias por los besos que te doy
ni perezas por decirme "amor mío"
ni presos huérfanos de prisión,
ni camas vacías sin besos y con resfrío
ni dos más dos, ni un cinco sin razón.
No guardes tesoros para viajes inconclusos
ni policías sin fe en la ley,
no mantengas conversación con los intrusos
que se desboronan en la cama del rey,
ni ojos tuertos ni dos cuerpos muertos de sed
ni Cristo sin Magdalena ni pecados que no piensen volver.
No te lances al mar sin bote ni tobogán
ni al oxidado tren de la vida sin seguro antisueños,
no le dejes al ratón ni una miga del pan
ni creas en amores ni en cuentos
de esos que son sólo para sudar,
no dejes de respirar ni te mueras antes de tiempo.
Al misionero dale una oración para jugar
y al testigo de Jehová recuérdale que su libro preferido
fue elegido en una reunión de católicos de esos
a los que critica siempre a lugar.
No te quedes sin besar un labio prohibido
ni finjas amor o placer,
y si acaso te pude llegar a ofender
espera y tal vez mañana te de un poema divino,
no me juegues el juego de pintar un carrusel
en el lugar donde no suena ni un silbido.
No te quedes a dormir si no vas a dormir conmigo
ponle candado a la puerta de este burdel
y cambia el mal por bien, y duda hasta de los enemigos.
Última edición: