BURLA INOCENTE
Me dio risa, la verdad,
a pesar de las lágrimas,
fue cuando salió la gorda
ligera de ropas,
la cara empolvada
de azafrán,
señalándome la puerta
con su rollizo dedo pulgar…
Por un instante vi,
su dedo llenos de argollas
que le llegaban hasta la uña,
decían ahí, que cada una de ellas
era un marido desaparecido.
“Salga de aquí mocosa,
no me espante los clientes
con esa chilladera”, vociferó.
Y yo que lloraba de hambre
le alcance a ver en la panza
una verruga en forma de frijol negro
que sobresalía por la abertura
de su desteñido babydoll…
Me dio risa, sí.
Ldc- Zza
mayo/15
Letras de mi autoría
imagen de la web
Me dio risa, la verdad,
a pesar de las lágrimas,
fue cuando salió la gorda
ligera de ropas,
la cara empolvada
de azafrán,
señalándome la puerta
con su rollizo dedo pulgar…
Por un instante vi,
su dedo llenos de argollas
que le llegaban hasta la uña,
decían ahí, que cada una de ellas
era un marido desaparecido.
“Salga de aquí mocosa,
no me espante los clientes
con esa chilladera”, vociferó.
Y yo que lloraba de hambre
le alcance a ver en la panza
una verruga en forma de frijol negro
que sobresalía por la abertura
de su desteñido babydoll…
Me dio risa, sí.
Ldc- Zza
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