Santiago_del_Alba
Poeta recién llegado
En mi mente se estrepitan
las dudas en el centellante
resplandor de idolatrados versos,
que danzan y giran
cual burocrata estrella.
Vieja musicalidad ingenua
-¡que ironía!-
la ingratitud pétrea
del pincel inmauclado
en la mano del impuro.
La desfachatez esplendida
que tumba el cipres voluminoso,
de la mañana continua
al trono mediterraneo,
en la tierra árabe.
Y en caballo blanco
y en pazguatas negras
el espadachin ufano volvía,
en la danza, y giros
de la burocrata estrella.
las dudas en el centellante
resplandor de idolatrados versos,
que danzan y giran
cual burocrata estrella.
Vieja musicalidad ingenua
-¡que ironía!-
la ingratitud pétrea
del pincel inmauclado
en la mano del impuro.
La desfachatez esplendida
que tumba el cipres voluminoso,
de la mañana continua
al trono mediterraneo,
en la tierra árabe.
Y en caballo blanco
y en pazguatas negras
el espadachin ufano volvía,
en la danza, y giros
de la burocrata estrella.