Búscame entre los ecos de la brisa
y en aquellas esquinas de las olas
donde rompe el poniente, en la espuma,
que disuelve el fragor de caracolas.
Búscame en los rincones del silencio
allá donde se esconden los suspiros,
donde están las caricias contenidas
sujetas por los besos que nos dimos.
Llámame con el viento que me trae
el aroma de tu piel de terciopelo,
y deja que te bese nuevamente
y te lleve a vivir cerca del cielo.
Búscame, llámame, deja tu pensamiento
que se sujete al mío, porque la vida,
arrastra en la corriente como un río,
la serpiente del momento que las horas
devoran sin dejar ningun acento.
y en aquellas esquinas de las olas
donde rompe el poniente, en la espuma,
que disuelve el fragor de caracolas.
Búscame en los rincones del silencio
allá donde se esconden los suspiros,
donde están las caricias contenidas
sujetas por los besos que nos dimos.
Llámame con el viento que me trae
el aroma de tu piel de terciopelo,
y deja que te bese nuevamente
y te lleve a vivir cerca del cielo.
Búscame, llámame, deja tu pensamiento
que se sujete al mío, porque la vida,
arrastra en la corriente como un río,
la serpiente del momento que las horas
devoran sin dejar ningun acento.
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