ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Late desmesurado
un peldaño hacia tu encuentro
La bruma que se disipa
deja entrar rayos de sol
pero aquí aún no se ve claro
sólo arribo a conjeturas
en matorrales dispersos
que esquivan razón y cura
Yo no vi tus pies mojados
por caminar sobre el lago
dejando círculos planos
que se hacen y se deshacen
ilusorios de cristal
Eso lo cuentan las aves
cuando se ponen a hablar...
No vi tu figura esbelta
emergiendo desde abajo,
ni tus ojos cuando miran
desde esa serenidad
con las manos extendidas
como a modo de explicar,
en movimientos muy lentos
dados por la seguridad
de saber de los destinos,
de comprender algo más
que lo que dice algún búho
a éste simple mortal...
Sólo sé del metal duro
calentado por mi sangre
que brilla más si te busco
para quitarme esta espada
invisiblemente clavada
inesperadamente hendida
por una mano querida
que me hiere el corazón...
un peldaño hacia tu encuentro
La bruma que se disipa
deja entrar rayos de sol
pero aquí aún no se ve claro
sólo arribo a conjeturas
en matorrales dispersos
que esquivan razón y cura
Yo no vi tus pies mojados
por caminar sobre el lago
dejando círculos planos
que se hacen y se deshacen
ilusorios de cristal
Eso lo cuentan las aves
cuando se ponen a hablar...
No vi tu figura esbelta
emergiendo desde abajo,
ni tus ojos cuando miran
desde esa serenidad
con las manos extendidas
como a modo de explicar,
en movimientos muy lentos
dados por la seguridad
de saber de los destinos,
de comprender algo más
que lo que dice algún búho
a éste simple mortal...
Sólo sé del metal duro
calentado por mi sangre
que brilla más si te busco
para quitarme esta espada
invisiblemente clavada
inesperadamente hendida
por una mano querida
que me hiere el corazón...
Última edición: