Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Busco donde borre el viento
las diabluras de mi frente,
donde amar sea eximente
y el vivir un sentimiento.
Busco darme en condimento
a lo que guisa la vida…
y a mi fruta preferida
libarla de tal manera
que su savia placentera
haga mi lengua florida.
Verde se vuelve la flama
que brilla fosforescente
encendiendo diligente
la verdad que más reclama.
La Vida canta y proclama
la esperanza que convoca
a sentirte sobre roca
y no frágil entre arenas
movedizas donde apenas
la dicha besa tu boca.
Busco donde un Dios gigante
preste su mano a la mía,
me trastoque la alegría
en alegría constante.
Quiero que el eterno instante
confabule por tenerme
donde pueda amanecerme
vital, feliz y sereno,
asido a lo bueno, bueno…
y entre buenos sostenerme.
Es el milagro fecundo
el sol que te lleva entero
-pertrechado y verdadero-
a darle su Luz al mundo.
Nada existe más rotundo
que el amor inquebrantable,
ese que crece incansable
hasta dejarnos sedientos
el alma y los pensamientos
con su dicha irrevocable.
Busco siempre al Dios amable.
Oviedo, 08/12/2018
las diabluras de mi frente,
donde amar sea eximente
y el vivir un sentimiento.
Busco darme en condimento
a lo que guisa la vida…
y a mi fruta preferida
libarla de tal manera
que su savia placentera
haga mi lengua florida.
Verde se vuelve la flama
que brilla fosforescente
encendiendo diligente
la verdad que más reclama.
La Vida canta y proclama
la esperanza que convoca
a sentirte sobre roca
y no frágil entre arenas
movedizas donde apenas
la dicha besa tu boca.
Busco donde un Dios gigante
preste su mano a la mía,
me trastoque la alegría
en alegría constante.
Quiero que el eterno instante
confabule por tenerme
donde pueda amanecerme
vital, feliz y sereno,
asido a lo bueno, bueno…
y entre buenos sostenerme.
Es el milagro fecundo
el sol que te lleva entero
-pertrechado y verdadero-
a darle su Luz al mundo.
Nada existe más rotundo
que el amor inquebrantable,
ese que crece incansable
hasta dejarnos sedientos
el alma y los pensamientos
con su dicha irrevocable.
Busco siempre al Dios amable.
Oviedo, 08/12/2018