laura solar salas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Busco mi visión perdida en el tiempo.
al sentir tu cercanía inundada de felicidad,
llena de ilusión plasmaba un sentimiento,
ahora solo expresa huellas de un lamento.
Busco rastros de mis besos adheridos a tu boca.
los cuales te brinde con frenesí y ansias locas,
colgada a tu cuello sosteniendo nuestras miradas,
y que ahora yacen en áridos y muertos labios.
Busco miles de caricias pintadas con luz de luna.
que adornaban mi amanecer,hospeda en tus brazos,
formando entre mi alba y anochecer un fuerte lazo.
hoy, al intentar renovarlas, me tienden a desconocer.
Busco mis palabras extraviadas en el viento,
que inundaban tus oídos con tiernos mensajes.
ahora se han convertido en emisarias del mutismo,
dejando vacíos mensajes lacrados con silencio.
Busco rastro de mi llanto que feliz derrame.
al escuchar de tu boca... por siempre te amaré,
lágrimas que transformadas en perlas de cristal,
se quebraron en mi corazón, hiriéndolo de gravedad.
Busco vestigios del amor que te brinde,
tan grande y perecedero como mi propia verdad.
el cual abandonaste en tu inmensa falsedad,
condenándome a la desgracia de... ¡no poderte olvidar!
al sentir tu cercanía inundada de felicidad,
llena de ilusión plasmaba un sentimiento,
ahora solo expresa huellas de un lamento.
Busco rastros de mis besos adheridos a tu boca.
los cuales te brinde con frenesí y ansias locas,
colgada a tu cuello sosteniendo nuestras miradas,
y que ahora yacen en áridos y muertos labios.
Busco miles de caricias pintadas con luz de luna.
que adornaban mi amanecer,hospeda en tus brazos,
formando entre mi alba y anochecer un fuerte lazo.
hoy, al intentar renovarlas, me tienden a desconocer.
Busco mis palabras extraviadas en el viento,
que inundaban tus oídos con tiernos mensajes.
ahora se han convertido en emisarias del mutismo,
dejando vacíos mensajes lacrados con silencio.
Busco rastro de mi llanto que feliz derrame.
al escuchar de tu boca... por siempre te amaré,
lágrimas que transformadas en perlas de cristal,
se quebraron en mi corazón, hiriéndolo de gravedad.
Busco vestigios del amor que te brinde,
tan grande y perecedero como mi propia verdad.
el cual abandonaste en tu inmensa falsedad,
condenándome a la desgracia de... ¡no poderte olvidar!