Lírico.
Exp..
C. III
Las cosas no van mal, todo tranquilo
en casa, mi familia está segura;
la noche se ha posado en la llanura
mientras la luna asoma por el silo.
El tiempo se adormece sobre un filo
de limpias campanadas de clausura;
la luz de las estrellas es blandura
derramada en el río con sigilo.
¿Por qué viene esta angustia de repente
para oprimirme el pecho? Hay algo extraño
que no puedo extirparme de la mente.
Un augurio terrible me hace daño
cuando pienso en la nada indiferente
que conduce mis sueños a su engaño.
Las cosas no van mal, todo tranquilo
en casa, mi familia está segura;
la noche se ha posado en la llanura
mientras la luna asoma por el silo.
El tiempo se adormece sobre un filo
de limpias campanadas de clausura;
la luz de las estrellas es blandura
derramada en el río con sigilo.
¿Por qué viene esta angustia de repente
para oprimirme el pecho? Hay algo extraño
que no puedo extirparme de la mente.
Un augurio terrible me hace daño
cuando pienso en la nada indiferente
que conduce mis sueños a su engaño.