nuna
Poeta que considera el portal su segunda casa
Caballero misterioso
que a media voz me aclamas
organista de bellas notas, con tus sones
devoras mis dramas,
el filo de tu voz
crea surcos sobre mis aguas
renaciendo de éste lago
algas mágicas, de verde palo,
el aliento de tus ojos, a pulmón me llama
y con oro devorado mi corazón reclama,
tablas vanas de punzón dañíno
quedan enterradas,
como viejo pergamino.
Tu relámpago de júbilo
trasforma mi muerte súbita
y sobre un espiral sonoro
me bañas con tu amor de oro,
con tu mirada, puentes arruinados levantas
y las sombras recién huidas
callendo sobre mi piel, aplastas,
con magias blancas me engalanas
y sobre velos misteriosos
de tenerte, mi alma
se muere de ganas.
Se olvidaron ya mis lágrimas
barridas por los vientos
y como alas de ave
se adentraron en los firmamentos...
NUNA.
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