Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Tu mirada supone que mendigo
aún de ti el amor de flama ardiente,
se ha apagado la antorcha, ya caliente
no queda ni un rescoldo de testigo.
Fue un amor que sembró retama y trigo
y vergeles cubrieron las pendientes,
paraíso llenó todas las fuentes
y el sentido de vida era contigo.
Aluciné palabras amarillas,
escarlatas, azules y turquesas,
de mi boca surgían las bellezas.
Vivía en el país de maravillas,
fui entonces una Alicia candorosa.
Te escapaste de mí cual mariposa.
Me queda de escribir la fiel manía,
la fuente de palabras no ha cesado,
fue por ti que monté en caballo alado.
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