Isidoro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Caballo blanco, me matas
con tu mortífero aliento,
nada sirve "el me arrepiento"
no hay tributo, lo arrebatas.
Comienzas gentil, amable,
un ¡Gran paraíso en tierra!
nadie sospecha la guerra...
¡Que decapita tu sable!
¡Te maldigo miserable!
surcas río de amapolas,
y en sus infinitas olas...
¡El veneno detestable!
Que nadie caiga en tu engaño
ante un placer por sustancia,
te nutres en la ignorancia...
¡Vertiendo voraz el daño!
(DIOS GUARDE A LAS VICTIMAS DE LA MALDITA DROGA)
-Registradas todas las obras a nombre de Isidoro Gómez TO:Nº 8351-SGAE-
Última edición: