epimeteo
Poeta que considera el portal su segunda casa
El poeta no deja de ser niño;
cuando coja cabreos infantiles,
que se tome dos copas de moriles.
y le añada dos tazas de albariño.
Se lo digo con todo mi cariño,
por sacarle de las penas si son miles
y las convierta en otras más sutiles
que a la vida conviene hacerle un guiño.
Toda vez que ha quitado la hojarasca
del enfado, por gracia del alcohol,
si nota que la lengua se le atasca,
pues que siga bebiendo de la frasca,
que una vez ya subido de arrebol
no le importa seguir en una tasca.
Pero si no la casca
y su cuerpo le diera más de si
pues que le dé un repaso al chacolí.
Deambulo en poesía
perdido por el espacio
busco en Manuel del Palacio
la inspiración día a día.
Mi porvenir se veía.
pues se secó mi venero.
Mejor ocasión espero
dado que me encuentro apático;
me tomo un año sabático
pues he de empezar de cero
cuando coja cabreos infantiles,
que se tome dos copas de moriles.
y le añada dos tazas de albariño.
Se lo digo con todo mi cariño,
por sacarle de las penas si son miles
y las convierta en otras más sutiles
que a la vida conviene hacerle un guiño.
Toda vez que ha quitado la hojarasca
del enfado, por gracia del alcohol,
si nota que la lengua se le atasca,
pues que siga bebiendo de la frasca,
que una vez ya subido de arrebol
no le importa seguir en una tasca.
Pero si no la casca
y su cuerpo le diera más de si
pues que le dé un repaso al chacolí.
Deambulo en poesía
perdido por el espacio
busco en Manuel del Palacio
la inspiración día a día.
Mi porvenir se veía.
pues se secó mi venero.
Mejor ocasión espero
dado que me encuentro apático;
me tomo un año sabático
pues he de empezar de cero
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