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[TR]
[TD]Los huesos descarnados en las rejas
asustan a los niños que caminan
y gustan a las aves que no trinan,
comiendo los ijares de las cejas.
Las piedras esparcidas en callejas
reclaman a los curas que terminan
mandando con la muerte si le opinan
opuesto del mandato en las abejas.
Cristales esparcidos en la calle
dibujan un retrato de contiendas,
peleas de creencias sin detalle
que llevan al cadalso de las riendas
a “brujas”, pensadoras y del talle...
causantes de placeres y moliendas.
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[TD]Los huesos descarnados en las rejas
asustan a los niños que caminan
y gustan a las aves que no trinan,
comiendo los ijares de las cejas.
Las piedras esparcidas en callejas
reclaman a los curas que terminan
mandando con la muerte si le opinan
opuesto del mandato en las abejas.
Cristales esparcidos en la calle
dibujan un retrato de contiendas,
peleas de creencias sin detalle
que llevan al cadalso de las riendas
a “brujas”, pensadoras y del talle...
causantes de placeres y moliendas.
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