Cada día es comienzo, no victoria,
no espera de mañana ni de ayer,
es un latido intacto de la historia
que vuelve a darnos ganas de nacer.
Cada día es campana que resuena,
es un reloj que borra la derrota,
es la promesa nueva que nos llena
de luz sobre la piel que nunca agota.
Cada día es instante que se estrena,
la huella todavía sin camino,
el barco que navega sin cadena.
la vida comenzando… desde el vino
silente del dolor que nos enseña
que el hoy es siempre el más sagrado destino.
no espera de mañana ni de ayer,
es un latido intacto de la historia
que vuelve a darnos ganas de nacer.
Cada día es campana que resuena,
es un reloj que borra la derrota,
es la promesa nueva que nos llena
de luz sobre la piel que nunca agota.
Cada día es instante que se estrena,
la huella todavía sin camino,
el barco que navega sin cadena.
la vida comenzando… desde el vino
silente del dolor que nos enseña
que el hoy es siempre el más sagrado destino.