Etéreo
Poeta recién llegado
Sigues metiéndote en las muertes de quererte, alojada en despedidas; cerrando las orillas de mis versos olvidados—abandonados.
Sigues en las lágrimas que conservo en un viejo cuaderno, resistiendo el peso de mis versos; emblema de una tarde cualquiera—escribiendo.
Sigues en el refugio casual que he construido, marchitado de besos por mis versos; tinieblas de las que soy el soberano de ese reino—nuestro reino.