Andante57
Poeta recién llegado
CADA MAÑANA
Me despierto despacio sintiéndome libre y relajado, miro a mi alrededor y veo que la claridad del amanecer empieza a poner colores a todo, a mi lado tu duermes relajada y feliz.
Te miro con ternura, mi amor por ti me empuja a ser tuyo siempre, no sé que fue lo que me despertó, si la brisa del mar entrando por el ventanal o una ninfa que me dijo al oído: Despierta, sé que deseas una cosa para tu dama, levántate y despiértala.
Contemplo tu cuerpo siempre desafiante, siempre un reto. Las cortinas blancas se mueven con la brisa, en un baile con ritmo tranquilo que invita al amor. Y como si una pluma pasase por tu oreja te susurro al oído: Es hora mi amor, levántate y saluda conmigo al nuevo día.
Mis palabras te llaman y tu me sigues, abres tus ojos y vienes a mi, sabes que todo lo hago por y para ti, porque soy el guardián de tus sueños.
De la mano salimos a la arena, la playa nos acoge con alegría, nuestra desnudez es parte de la naturaleza y a ella nos entregamos. Una vez en la orilla mojas tus pies, te vuelves y me abrazas, te dejas hacer, estas todavía medio dormida. Nos sentamos en silencio no queriendo romper ese momento con palabras, la naturaleza sigue su curso y nosotros somos parte de ella, ser testigos de un nuevo día, mirar en la misma dirección los dos. Apoyas tu espalda en mi pecho y me ofreces tu cuello.
La claridad a veces rosada lo va inundando todo, nuestras miradas al horizonte, y un sol que a lo lejos apunta con ganas de salir, y que majestuoso va apareciendo para nuestra alegría. No se detiene, sabe que le esperamos para amarnos y tenerlo de testigo.
Mira mi amor, es el sol, es tuyo, es para ti, lo puse todo para ti . El ruido de las pequeñas olas de la mañana, el frescor de la brisa, el azul intenso del agua, el suave roce de la arena
Miro tu cara y estás muy bella, el color y la luz del sol se reflejan en tu rostro haciendo que cierres los ojos y sientas su tibio calor, aspiras la brisa, y volviendo un poco tu cara me miras.
Y bajando la cabeza te acurrucas en mi regazo y te dejas amar.
Me despierto despacio sintiéndome libre y relajado, miro a mi alrededor y veo que la claridad del amanecer empieza a poner colores a todo, a mi lado tu duermes relajada y feliz.
Te miro con ternura, mi amor por ti me empuja a ser tuyo siempre, no sé que fue lo que me despertó, si la brisa del mar entrando por el ventanal o una ninfa que me dijo al oído: Despierta, sé que deseas una cosa para tu dama, levántate y despiértala.
Contemplo tu cuerpo siempre desafiante, siempre un reto. Las cortinas blancas se mueven con la brisa, en un baile con ritmo tranquilo que invita al amor. Y como si una pluma pasase por tu oreja te susurro al oído: Es hora mi amor, levántate y saluda conmigo al nuevo día.
Mis palabras te llaman y tu me sigues, abres tus ojos y vienes a mi, sabes que todo lo hago por y para ti, porque soy el guardián de tus sueños.
De la mano salimos a la arena, la playa nos acoge con alegría, nuestra desnudez es parte de la naturaleza y a ella nos entregamos. Una vez en la orilla mojas tus pies, te vuelves y me abrazas, te dejas hacer, estas todavía medio dormida. Nos sentamos en silencio no queriendo romper ese momento con palabras, la naturaleza sigue su curso y nosotros somos parte de ella, ser testigos de un nuevo día, mirar en la misma dirección los dos. Apoyas tu espalda en mi pecho y me ofreces tu cuello.
La claridad a veces rosada lo va inundando todo, nuestras miradas al horizonte, y un sol que a lo lejos apunta con ganas de salir, y que majestuoso va apareciendo para nuestra alegría. No se detiene, sabe que le esperamos para amarnos y tenerlo de testigo.
Mira mi amor, es el sol, es tuyo, es para ti, lo puse todo para ti . El ruido de las pequeñas olas de la mañana, el frescor de la brisa, el azul intenso del agua, el suave roce de la arena
Miro tu cara y estás muy bella, el color y la luz del sol se reflejan en tu rostro haciendo que cierres los ojos y sientas su tibio calor, aspiras la brisa, y volviendo un poco tu cara me miras.
Y bajando la cabeza te acurrucas en mi regazo y te dejas amar.