Mary Mura
Poeta veterano en el portal
Cada nueva vida
En puntitas de pie
un duende me anunciaba,
que en mi vientre expectante
un brote germinaba.
Al fin llegó el momento
de mirarte a la cara,
que infinita ternura
al ver que me mirabas.
Luego fue el primer paso
la primera palabra,
la sonrisa de un diente
carcajada en el alma.
Primer día de clase
es todo un desafió,
se mezcló la alegría
y también sentí frío.
Luego la adolescencia
difícil torbellino,
cuando todo parece
quedar en el camino.
Y si al pasar el tiempo
has sentido una herida,
hoy te pido perdón
si no la merecías.
No quiero dar excusas
por lo que no he sabido,
transitamos probando
Es un gran desafió.
Esto esa dedicado a cada uno de mis tres hijos.
En puntitas de pie
un duende me anunciaba,
que en mi vientre expectante
un brote germinaba.
Al fin llegó el momento
de mirarte a la cara,
que infinita ternura
al ver que me mirabas.
Luego fue el primer paso
la primera palabra,
la sonrisa de un diente
carcajada en el alma.
Primer día de clase
es todo un desafió,
se mezcló la alegría
y también sentí frío.
Luego la adolescencia
difícil torbellino,
cuando todo parece
quedar en el camino.
Y si al pasar el tiempo
has sentido una herida,
hoy te pido perdón
si no la merecías.
No quiero dar excusas
por lo que no he sabido,
transitamos probando
Es un gran desafió.
Esto esa dedicado a cada uno de mis tres hijos.